Mejores Estadías en Bodegas de Rivadavia
Alojarse entre bodegas en Rivadavia significa posadas y hospedajes chicos en medio de las bodegas en funcionamiento de la Zona Este de Mendoza, no lodges de resort. Este grupo reúne las siete propiedades listadas a pocos minutos de una bodega con nombre propio, desde Bodega Finca Agostino hasta Bodega Don Manuel Villafañe, así que esta selección está pensada para quien viene principalmente por la bodega, no por el pueblo ni por un polo gastronómico. Esperá un entorno más tranquilo y agrícola que los pueblos de la Zona Alta cerca de la capital, junto con tarifas notablemente más bajas para una habitación comparable.
El carácter vitivinícola de Rivadavia se nota más en los caminos de canal que en cualquier centro de pueblo: las acequias bordean las rutas entre bodegas, y los ciruelos llenan los espacios entre cuadros de viñedo como lo hicieron por generaciones de familias de la Zona Este. Se siente como tierra de trabajo agrícola y no como una franja de turismo del vino armada para el visitante, algo que atrae a quien ya hizo el circuito más pulido de la Zona Alta cerca de la capital y quiere ver cómo funcionan de verdad las bodegas de la Zona Este en un día cualquiera.
Dónde alojarse
Lo que distingue a la Zona Este
Elegir una estadía entre bodegas en Rivadavia en vez de un hotel en la ciudad de Mendoza se explica por cercanía y precio, en ese orden. Varias de estas posadas están a pie o a un taxi corto de una bodega puntual, algo que importa en temporada de vendimia cuando las salas de degustación tienen horarios más ajustados que las bodegas turísticas cerca de la capital. Las tarifas de la Zona Este también quedan por debajo de lo que costaría el mismo tipo de habitación en Luján de Cuyo o Maipú, y la contrapartida honesta es un entorno más tranquilo con menos restaurantes cerca, algo que le sirve a quien viene por los viñedos y no por la vida nocturna.
La razón más clara para alojarse acá en vez de viajar desde la ciudad de Mendoza es el acceso a pie o en taxi corto a una bodega puntual. Casa Agostino queda a un minuto caminando de Bodega Finca Agostino, lo que convierte una degustación de noche en algo que se puede hacer sin contratar un chofer ni perder media noche en el tráfico. Esa cercanía es rara más cerca de la capital, donde la mayoría de los alojamientos quedan a un viaje en taxi de cualquier bodega en vez de a pasos de una, y eso cambia cómo se siente de verdad una estadía enfocada en el vino, día a día.
El precio es la segunda razón por la que se elige Rivadavia sobre los pueblos de la Zona Alta. Las habitaciones acá cuestan menos que una posada comparable en Luján de Cuyo o Maipú, en gran parte porque la Zona Este tiene menos reconocimiento entre quien visita por primera vez, aunque sus bodegas, incluida la etiqueta Santa Julia de Zuccardi, estén establecidas y bien valoradas. En una ruta del vino de varios días, el ahorro entre varias noches pesa más que la diferencia de pulido entre una posada de la Zona Este y un hotel boutique de la Zona Alta, y esa brecha crece cuanto más se extiende la estadía.
Varias de estas propiedades funcionan como base práctica para recorrer la Zona Este entera y no solo una bodega. Parador del Tiempo y El Pilar están a un taxi corto de más de una bodega con nombre propio, algo que le sirve a quien planea dos o tres degustaciones en una misma estadía en vez de una sola visita a la tarde cerca de la capital. Esa flexibilidad importa más acá que en zonas vitivinícolas más compactas donde todo queda a pie, porque un itinerario por la Zona Este suele implicar moverse entre un puñado de bodegas repartidas a lo largo de varios días.
La limitación honesta es que las estadías entre bodegas de Rivadavia quedan tranquilas de noche, con poco para hacer más allá de la propiedad misma una vez que terminan las degustaciones del día y cae el sol sobre los caminos de canal. Quien busque opciones de cena a pie o una salida animada debería tomar esto como base para visitas de bodega durante el día y no como un destino con vida nocturna propia, y planear alguna cena en la ciudad de Mendoza si esa variedad importa para el viaje en conjunto.
La opinión de un viajeroMe alojé en Casa Agostino en plena vendimia por la Zona Este y caminé hasta Bodega Finca Agostino para una degustación de noche sin contratar chofer, algo que no hubiera podido hacer desde un hotel en la capital. Los ciruelos junto al camino de canal dejaban claro que esto es campo primero y turismo del vino después, y la tarifa quedó bastante por debajo de lo que hubiera costado la misma habitación en Luján de Cuyo esa misma semana.
5.0PuntuaciónHendoku Yaku
A nueve minutos en taxi de Bodega Santa Julia, la bodega Zuccardi de la Zona Este
Por qué encanta a los huéspedesHendoku Yaku fue una estadía más chica y tranquila de lo que esperábamos por las calificaciones, en el buen sentido; el taxi corto a Bodega Santa Julia hizo posible encajar una degustación sin perder gran parte del día. No había mucha lista de instalaciones para hablar, y no la necesitamos para una parada de dos noches en una ruta más larga por la Zona Este. Se sintió más como alojarse con un anfitrión local bien atento que como hacer check-in en un hotel.
4.9PuntuaciónCasa Agostino
A un minuto caminando de Bodega Finca Agostino, con pileta y spa
Por qué encanta a los huéspedesElegimos Casa Agostino justo por la caminata hasta Bodega Finca Agostino, y cumplió exactamente eso: salir por la puerta, un minuto por el camino, y entrar a la sala de degustación. La pileta y el jacuzzi fueron una forma agradable de relajarnos después, y el restaurante en el lugar hizo que no necesitáramos taxi para cenar la mayoría de las noches. Es una estadía realmente de cuatro estrellas para la zona, aunque los caminos de canal alrededor quedan tranquilos apenas cae el sol.
4.9PuntuaciónEl Pilar
Un taxi corto de Bodega Santa Julia, la bodega Zuccardi de la Zona Este
Por qué encanta a los huéspedesEl Pilar funcionó bien como base para visitar Bodega Santa Julia, un taxi de nueve minutos que hicimos dos veces durante la estadía. También caminamos hasta el monumento cercano una tarde, lo que le dio a la estadía algo más para hacer además del circuito de bodegas. Es una propiedad simple sin pileta ni spa, pero la ubicación cerca de una bodega que queríamos visitar puntualmente fue lo que la hizo la elección correcta para ese viaje.
4.9PuntuaciónHospedaje “La Finca”
Una estadía familiar a ocho minutos de Bodega Don Manuel Villafañe
Por qué encanta a los huéspedesHospedaje La Finca se sintió exactamente como sugiere su nombre, una estadía familiar chica con una bienvenida genuinamente cálida, y el taxi corto a Bodega Don Manuel Villafañe hizo fácil encajar una degustación en nuestras dos noches ahí. No es un hotel en el sentido convencional, más bien una casa de huéspedes bien llevada, y las reseñas altas que habíamos visto antes coincidieron con lo que vivimos. Solo hay que presupuestar un taxi para el aeropuerto en vez de contar con transporte público.
4.5Puntuación"PARADOR DEL TIEMPO" Posada de Campo
Una posada de campo a diez minutos de Bodega Finca Agostino
Por qué encanta a los huéspedesQueríamos algo más tranquilo que los hoteles más grandes de la zona y Parador del Tiempo cumplió eso: una posada de campo sencilla con un taxi corto a Bodega Finca Agostino cuando queríamos una degustación. No hay pileta ni spa para hablar, y eso nos vino bien. Organizar el taxi nosotros mismos cada vez fue el único paso extra frente a alojarnos en un lugar con más instalaciones incluidas.
4.5PuntuaciónHOSTEL THE RANCH 24hs
Estadía económica pet friendly a siete minutos de Bodega Don Manuel Villafañe
Por qué encanta a los huéspedesViajamos con nuestro perro por Cuyo y Hostel The Ranch 24hs fue uno de los pocos lugares en Rivadavia que hizo eso fácil, con habitaciones pet friendly y un check-in directo. La cocina propia en nuestra habitación hizo que cocináramos la mayoría de las noches en vez de buscar un restaurante que aceptara mascotas, y el taxi de siete minutos a Bodega Don Manuel Villafañe encajó bien con eso. A pesar del nombre, no hubo ningún programa de rancho para hablar, solo un hostel práctico y bien equipado.
4.3PuntuaciónECO HOSTEL IXTLAN
Una estadía económica a diez minutos de Bodega Don Manuel Villafañe
Por qué encanta a los huéspedesEco Hostel Ixtlan cumplió justo lo que necesitábamos para dos noches en una parada económica de la Zona Este: una cama limpia y simple, y un taxi corto a Bodega Don Manuel Villafañe. Caminamos hasta el cruce una tarde solo para tener una idea de la zona, que no es mucho pero fue un buen descanso del cuarto. La opción de transporte público al aeropuerto resultó demasiado lenta, así que hay que presupuestar un taxi si vas a tomar un vuelo.
Consejos locales
- 1Reservá la posada más cercana a la bodega puntual que pensás visitar, porque las distancias entre bodegas acá son más largas de lo que parecen en el mapa.
- 2Confirmá los horarios de la sala de degustación directo con la bodega antes de llegar, porque las bodegas de la Zona Este manejan horarios más ajustados que las operaciones turísticas de la Zona Alta.
- 3Preguntale a tu alojamiento si el traslado a bodegas cercanas está incluido, porque caminar entre propiedades solo es realista para algunos pares muy cercanos.
- 4Visitá durante la vendimia de febrero a abril para los viñedos más activos, pero contá con que las posadas se completan más rápido y confirmá con anticipación.
- 5Llevá efectivo para bodegas y posadas chicas, porque el posnet es menos confiable lejos de la ruta turística principal de la Zona Alta.
- 6Combiná una estadía en Rivadavia con un día en San Martín o Junín en vez de esperar que toda bodega destacada quede dentro de Rivadavia mismo.