




El Pilar
Un taxi corto de Bodega Santa Julia, la bodega Zuccardi de la Zona Este
Sobre este hotel
El Pilar queda lo bastante cerca para caminar hasta un par de puntos de referencia locales, incluido el monumento a la Bandera de los Andes y Sta. Clara en el vecino Maipú, mientras que Bodega Santa Julia, del reconocido grupo Zuccardi, queda a nueve minutos en taxi. Esa combinación de puntos caminables y un viaje corto a una bodega importante le da a El Pilar una base un poco más variada que otras posadas de Rivadavia. Las reseñas son muy positivas, aunque de una muestra modesta, lo que sugiere una propiedad chica bien llevada. El aeropuerto de Mendoza queda a menos de cuarenta minutos en taxi, algo viable para quien vuela hacia o desde una estadía en zona vitivinícola.
- Cerca de Bodega Santa Julia (Zuccardi)
- Puntos de referencia caminables
- A 40 minutos del aeropuerto
- Entorno tranquilo de Zona Este
Nuestra opinión
Le conviene a quien quiere cercanía a una bodega grande y reconocida como Santa Julia sin pagar precios de Zona Alta, más algo de interés local caminable además de los viñedos. El taxi de nueve minutos a Santa Julia es una ventaja real para quien prioriza esa bodega en particular. Quien quiera pileta o spa debería mirar Casa Agostino o Tótem Hotel & Spa, porque El Pilar está armado alrededor de la ubicación antes que de las instalaciones.
- Reservá la degustación en Santa Julia con anticipación si es prioridad, porque es una bodega conocida que se completa en vendimia
- Caminá hasta los puntos de referencia cercanos de día en vez de depender del taxi para cada trayecto corto
- Confirmá las conexiones de transporte público de la propiedad si no alquilás auto, porque los tiempos al aeropuerto varían según el medio
Por qué nos encanta
- A nueve minutos de Bodega Santa Julia (Zuccardi)
- Puntos de referencia locales caminables cerca
- A menos de cuarenta minutos del aeropuerto de Mendoza
- Buenas calificaciones para una propiedad chica
Por qué encanta a los huéspedesEl Pilar funcionó bien como base para visitar Bodega Santa Julia, un taxi de nueve minutos que hicimos dos veces durante la estadía. También caminamos hasta el monumento cercano una tarde, lo que le dio a la estadía algo más para hacer además del circuito de bodegas. Es una propiedad simple sin pileta ni spa, pero la ubicación cerca de una bodega que queríamos visitar puntualmente fue lo que la hizo la elección correcta para ese viaje.