




Plaza Hotel
Una pileta en la azotea con habitaciones balcón sobre la ciudad
Sobre este hotel
La azotea es la razón para elegir este hotel: una pileta y un solárium se elevan sobre las calles con vista a la montaña o la ciudad, respaldados por una sala de fitness para quienes quieren mantener su rutina. Las habitaciones familiares tienen balcón propio, aire acondicionado y artículos de tocador gratuitos, y un ascensor facilita moverse entre pisos con equipaje o niños pequeños. Un lounge, servicio de conserjería y espacio exterior suman un toque de confort, y el estacionamiento privado gratuito fuera del predio conviene a quienes llegan en auto.
- Pileta en la azotea
- Solárium
- Sala de fitness
- Servicio de conserjería
Nuestra opinión
Conviene a viajeros que prefieren una pileta con vista antes que un programa de spa completo, y que valoran una terraza en la azotea por sobre un jardín a nivel de calle. Parejas y familias con chicos más grandes son quienes más aprovechan las habitaciones balcón y la vista a la montaña. Quienes buscan instalaciones de bienestar más amplias deberían comparar con el Naindo Park Hotel.
- Pedí una habitación balcón con vista a la montaña al reservar, ya que el aspecto varía según la categoría.
- Subí a la pileta de la azotea a última hora de la tarde para temperaturas más frescas y mejor luz sobre la Sierra de Velasco.
- Confirmá la ubicación del estacionamiento fuera del predio en la recepción si llegás en auto.
Por qué nos encanta
- Pileta en la azotea con vista real
- Habitaciones balcón sobre la ciudad o las montañas
- Sala de fitness para mantenerse activo
- Servicio de conserjería disponible
Por qué encanta a los huéspedesElegiría el Plaza Hotel para familias con chicos más grandes a los que les gusta la vista: la pileta y la terraza solárium están en la azotea, mirando a La Rioja y a las montañas. Las habitaciones familiares tienen balcón y aire acondicionado, y hay gimnasio y conserjería para ayudar con los planes. La nota de 7,4 se basa en solo 16 opiniones, así que la tomaría como una primera señal más que como un veredicto.