




Antigua Fonda Hosteria
Una hostería con jardín conocida por su servicio atento
Sobre este hotel
El jardín y la terraza marcan el tono acá, con un sector de estar exterior y una cocina compartida que le dan a la propiedad un aire vivido, de hostería, en vez del diseño de un hotel tradicional. Las habitaciones son amplias para la categoría, con baño privado, aire acondicionado, escritorio, televisor y placard, y la propiedad tiene algunas de las mejores calificaciones de servicio entre los alojamientos familiares de la ciudad, en particular por el personal atento y la limpieza diaria. El desayuno lo provee la propiedad, y una oficina de turismo ayuda a planificar salidas más allá del jardín mismo. Acá no hay pileta, lo que la distingue de la mayoría de los otros hoteles familiares de la ciudad, pero a cambio hay un ritmo más tranquilo y residencial. El Palacio San José queda a unos treinta y tres kilómetros, y la terminal de ómnibus de Colón otros cuarenta y cuatro kilómetros más allá.
- Jardín
- Cocina compartida
- Servicio atento
- Sin pileta, más tranquilidad
Nuestra opinión
Esto conviene a viajeros que buscan una estadía tranquila, centrada en el jardín, con un servicio realmente atento antes que una pileta o vida nocturna central, y a parejas que buscan una alternativa más calma a los hoteles con casino. Las parejas calificaron especialmente bien la ubicación para una estadía de dos personas. Las familias que quieren una pileta para los chicos, o viajeros que necesiten estar a distancia fácil de la plaza y el barrio del casino, deberían mirar Hotel Gran Litoral o Gran Texier Hotel Casino, ya que esta propiedad cambia todo eso por una estadía más tranquila y personal.
- Usá la cocina compartida si querés reducir las salidas a comer afuera durante una estadía más larga.
- Pedile al personal recomendaciones sobre el jardín o la terraza, el espacio exterior es uno de los puntos fuertes de la propiedad.
- Reservá un remise u organizá un auto para el Palacio San José, ya que es un viaje de ida y vuelta de cuarenta y cuatro kilómetros que no vas a querer hacer caminando.
Por qué nos encanta
- Personal realmente atento y limpieza diaria
- Jardín y terraza con un verdadero sector exterior
- Cocina compartida para estadías más largas
- Ritmo más tranquilo y residencial que el centro
Por qué encanta a los huéspedesElegimos esta propiedad en vez de un hotel con pileta específicamente por la tranquilidad, y la terraza del jardín cumplió, las mañanas ahí fueron lo mejor de la estadía antes de que apretara el calor. El personal se acordaba de pedidos chicos sin que hubiera que repetirlos, algo que se agradece frente a un hotel más grande. La cocina compartida sirvió para el desayuno el día de nuestra salida temprana. El punto en contra es la falta de pileta.